AIS, Adrián Mac Liman, 20.12.04
Hace dos lustros, cuando la diplomacia española ultimaba los preparativos para la celebración de la Conferencia Euromediterránea de Barcelona, un dignatario magrebí advirtió a sus interlocutores comunitarios que la inclusión en el Acta final de un artículo sobre el respeto de los derechos humanos en la cuenca Sur, deseada por el equipo de Javier Solana, generaría un acalorado y estéril debate en el foro de la Ciudad Condal, precipitando el fracaso del ambicioso proyecto de cooperación económica entre las dos orillas del Mare Nostrum. "Para modernizar las estructuras sociopolíticas del mundo árabe, es preciso hacer hincapié en la emancipación de la mujer. Es ésta la mejor manera de acelerar los procesos de cambio", manifestó el veterano político. La Unión Europea (UE) no dudó en hacer suya la propuesta, que acabó convirtiéndose en uno de los objetivos prioritarios de la política euromediterránea.